lunes, 18 de noviembre de 2013

Losing It- Cora Carmack



Virginidad. Bliss Edwards está a punto de graduarse de la universidad y todavía tiene la suya. Harta de ser la única virgen entre sus amigos, decide que la mejor manera de lidiar con el problema es perderla tan rápido y simple posible—un rollo de una noche. Pero su plan resulta ser nada sencillo cuando ella entra en pánico y deja a un chico magnífico solo y desnudo en su cama con la excusa que alguien ni con medio cerebro nunca creería. Y como si eso no fuera bastante vergonzoso, cuando ella llega a su primera clase de su último semestre de la universidad, reconoce a su nuevo profesor de Teatro. Ella lo dejó desnudo en su cama unas ocho horas antes.
Esta historia me recordó un poco al romance entre Aria y Ezra en Pretty Little Liars, asi que si eres fan de esa pareja creo que este libro es para ti. Aunque el libro parece que solo trata de sexo, no es el caso. Es chistosa y romántica y ademas ya mencionamos que su maestro es ingles.

"¿Estás esperando una invitación?, Le pregunté, mirandolo allí de pie cuidadosamente fuera de mi puerta. ¿Es esta la parte donde me dices que eres un vampiro? Él se rió entre dientes. No, te lo prometo la palidez es sólo porque soy británico."

ZCR



"A veces,  las cosas que dan miedo en la vida que son las más valiosas."

sábado, 16 de noviembre de 2013

Guia Sexual para Adolescentes

autor: Lucia Oliveira


Guia Sexual para Adolescentes

Muy buenos días, hoy les quiero compartir esta guía que orienta a los adolescentes en los 
caminos del sexo con alegría y libertad, pero también con seguridad y responsabilidad. 

El cuerpo se prepara para la reproducción y la mente ocupa gran parte de su capacidad en "pensar" en el sexo como un lenguaje sencillo y directo.

Por esa razón explica claramente y en detalle tanto los métodos anticonceptivos y las enfermedades de transmisión sexual, como las mejores maneras de hacer el amor para incrementar el placer, no se trata de prohibir o colocar límites al sexo, sino de informar sobre la sexualidad, una fuente de placer sin riesgos.


jueves, 14 de noviembre de 2013

EL HOMBRE EN BUSCA DEL SENTIDO

El libro, en modo autobiográfico, relata la vida del autor Viktor E. Frankl en los campos de concentración de la antigua Alemania nazi. Relata la crueldad con la que los soldados de las SS maltrataban a los prisioneros y a su vez explica como incidía la vida en el campo de concentración en la mente del prisionero medio.
En un campo de concentración había dos tipos de prisionero diferentes, a saber: el prisionero corriente, que sufría los trabajos mas duros y recibía la crueldad de los soldados y los denominados “capos”, estos capos eran prisioneros con privilegios y a menudo trataban a los otros prisioneros peor que los mismísimos soldados.
Nada mas llegar al campo de concentración, que en este caso era el de Auschwitz, al prisionero se le quitaban sus objetos personales y sus documentos de identidad y se les identificaba con un número. Después se hacia una primera selección que para algunos tendría un destino fatal. Agrupaban a los enfermos, deformes, débiles o que en resumen, tenían algún defecto para trabajar y los enviaban a alguno de los campos centrales, provistos de crematorios y cámaras de gas.
Los trabajos forzados de los prisioneros tenían, a veces, una recompensa en forma de cupón. Dicho cupón se podía canjear por una docena de cigarrillos o una docena de raciones de sopa. Normalmente los cupones se guardaban para la sopa, pero, gracias a ellos se podía distinguir cuando un prisionero perdía las ganas de vivir y se fumaba sus cigarros para “disfrutar” de sus últimos días de existencia.

El doctor Frankl demuestra de una forma brillante que el ser humano aún puede encontrar un cierto sentido a su vida cotidiana. Habla del «deseo de significado» como fuerza central motivadora y presenta evidencias específicas de que la vida puede hablarnos de su propio sentido en cualquier momento o situación. Incluso aquellas personas que deben soportar sobre sus hombros la carga de la culpabilidad, o tienen que hacer frente a un sufrimiento inevitable, disponen, en principio, de oportunidades para convertir sus súplicas en logros o, dicho de otro modo, su tragedia personal en un triunfo de la humanidad.
El hombre en busca del sentido último afirma también, no obstante, que esta búsqueda de significado puede conducir igualmente a resultados indeseados, como los celos enfermizos, la fobia racista o la obsesión por la ética y la moral. Y, en este sentido, el doctor Frankl cree que sólo la tolerancia y la persistencia podrán allanarnos el camino para la consecución de una vida plena.



David Ortiz

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Bueno, criaturas del Señor hoy vamos a leer acerca de un libro que leí cuando era un niño pequeño , y lo encontré también en el Facebook de mi novia:

 

E L  F A N T A S M A  D E  C A N T E R V I L L E

 

 (de Oscar Wilde)


Cuando Hiram B. Otis, un ministro estadounidense compró Canterville-Chase, fue advertido sobre la presencia de fantasmas en la residencia por el propio lord Canterville. El señor Otis se demostró indiferente hacia la posible existencia de fantasmas y se trasladó a la finca con su familia.

La familia Otis estaba compuesta por la pareja y sus cuatro rubios hijos. La enérgica señora Otis, Washington, el hijo mayor, la hermosa quinceañera, Virginia y los gemelos, que eran los más pequeños.

Durante el viaje hacia la casa, el tiempo era bueno y el paisaje pintoresco, pero al aproximarse a la villa, todo se ensombreció.
En la casa los esperaba el ama de llaves de la casa, la señora Umney quien fuera recomendada por lady Canterville.
La señora Umney les enseñó la casa y sirvió el té en el salón de la biblioteca, donde la señora Otis pudo observar una mancha de sangre junto a la chimenea. En dicho sitio fue asesinada Leonor de Canterville, por su marido Simon de Canterville .
La señora Otis en persona se encargó de desaparecer la mancha, para sorpresa de la señora Umney. Un rayo misterioso iluminó la habitación en ese momento, provocando el desmayo del ama de llaves, que les advirtió sobre la posible ocurrencia de una desgracia en la familia.
II.
Al día siguiente, la mancha había retornado al suelo. El hijo mayor se encargó de limpiarla nuevamente, pero volvió a aparecer a la mañana siguiente, a pesar de que la biblioteca permaneciera cerrada.
Esa tarde, la familia salió a pasear en coche, regresando a las nueve para la cena y se acostaron a las once. A las doce, todas las luces de la casa estaban apagadas.
Fue a la una de la madrugada, cuando un ruido extraño y el sonido de pasos que se acercaban, despertaron al señor Otis, quien se levantó y salió de la habitación para averiguar qué ocurría. Frente a la puerta, un anciano de ropajes antiguos y andrajosos, los cabellos largos desgreñados. Lucía sus tobillos y muñecas con grilletes y cadenas.
- Mi señor, engrase esas cadenas, por favor.- dijo Hiram- Le traje el engrasador Tammany-Sol-Levante.
El ministro dejó el frasquito sobre una mesa de mármol y retornó a su cama.
El fantasma quedó petrificado de furia, tiró el frasquito, y salió corriendo y gruñendo. Su huida fue interceptada por un almohadazo lanzado desde otro dormitorio por los gemelos.
Una vez guarecido en un cuartito secreto, se puso a reflexionar sobre lo ocurrido. Jamás había sido injuriado de tal manera, por el contrario, llevaba trescientos años de exitosa carrera sembrando el terror. Se quedó hasta el amanecer meditando sobre su actuación y planeando una venganza contra los insolentes norteamericanos.
III.
A la mañana siguiente, mientras la familia almorzaba, intercambiaban opiniones sobre la aparición. El padre reconocía que los gemelos habían actuado de manera descortés con el fantasma, pero también admitía la insostenible situación si el fantasma no accedía a engrasar sus cadenas.
Durante el resto de la semana, no hubo apariciones, excepto la mancha de sangre, que insistía en cambiar de color. Recién el domingo por la noche volvió la aparición en medio de un enorme estruendo.
Cuando la familia bajó al salón, hallaron una armadura desparramada sobre el suelo y el fantasma sentado en un sillón, restregándose las rodillas con cara de dolor. Los gemelos le lanzaban balines con sus hondas y el señor Otis le apuntaba con su revólver.
El fantasma emitió un tremendo grito y desapareció, apagando la vela de Washington a su paso. Reapareció en lo alto de la escalera y cuando se apresta a aterrorizarlos con sus carcajadas, apareció la señora Otis ofreciéndole un frasco de tintura del doctor Dobell. El fantasma tuvo que desvanecerse antes de convertirse, pues los gemelos llegaban a darle alcance.
Ya en su habitación, se sintió miserable por la ordinariez de los norteamericanos, y por su condición física. Ya no era capaz de levantar su propia armadura, y se había contusionado la muñeca en la caída, lo cual le mantuvo en su morada durante varios días, saliendo sólo para mantener la mancha de sangre.
El viernes 17 de agosto decidió volver. Eligió un sudario deshilachado, un sombrero con pluma roja y un puñal oxidado. Primero aterrorizaría a Washington, pues era el primogénito quien a diario removía su mancha de sangre. Luego la emprendería contra los padres.
No tenía nada en contra de Virginia, quien le parecía agradable, apenas la molestaría. Finalmente se vengaría de los gemelos empleando sus mejores trucos.
Cuando la familia estuvo acostada, se deslizó a través de las paredes y se dirigió al dormitorio de Washington, mientras la tormenta arreciaba afuera. Pero justo antes de llegar, se tropezó con un horrible espectro que blandía una espada y lucía un cartel ilegible sobre el pecho. Sintió pánico y huyó.
Ya en su refugio, reflexionó sobre la visión y se dio cuenta de que podía resultar una alianza con aquel espectro y decidió volver. Cuando llegó nuevamente hasta el espectro, descubrió que apenas era un muñeco que había armado la familia para burlarse de él.
Pronunció entonces un juramento horrible que desencadenaría toda su furia sobre la familia, pero no salieron las cosas como lo esperaba y debió retornar a su caja de plomo, en la cual permaneció hasta la noche.
IV.
Las terribles emociones de las cuatro semanas precedentes estaban afectando al fantasma, quien permaneció en su habitación durante cinco días. Incluso abandonó el mantenimiento de la mancha de sangre, ya que la familia era demasiado rudimentaria para apreciar el valor de los fenómenos sensibles.
Seguía mostrándose semanalmente por el corredor y el tercer miércoles de cada mes, farfullaba por la gran ventana ojival. Fuera de eso, deambulaba con cuidado para no ser visto ni oído. Hasta llegó a utilizar el engrasador Sol-Levante.
De todas formas, la familia continuaba tendiéndole trampas de todas clases, en las cuales caía inevitablemente. Esto lo molestó muchísimo, por lo que decidió dar una lección a los pequeños y se apareció con su disfraz del conde sin cabeza. Pero nuevamente fue sorprendido por los gemelos, que dejaron una jarra con agua sobre la puerta, que lo obligó a permanecer en cama con reuma. Debido a esto, renunció a su inútil proyecto de asustar a la familia Otis.
Continuó entonces deambulando silenciosamente por la casa, y en la noche del 19 de septiembre, cuando se dirigía a la biblioteca, fue atacado por la familia y tuvo que evaporarse en la estufa de hierro.
Desde entonces no volvió a salir en expedición nocturna, lo que motivó que la familia creyese que se habían deshecho de él. El señor Otis notificó a lord Canterville.
Pero el fantasma estaba allí todavía y decidido a asustar al joven duque de Cheshire, que vacacionaba en Canterville. Pero el terror que sentía por los gemelos terminó por vencerlo y se quedó en su habitación.
V.
Días después, Virginia paseaba con el duque cuando su vestido se rasgó. Regresó a la casa por la puerta trasera para no ser vista. Cuando pasó por el saló de tapices, creyó ver a la doncella de su madre, pero no era ella sino el fantasma, que apesadumbrado miraba por la ventana. Virginia conmovida se acercó para hablarle.
El fantasma le contó sus penas y su temor por los gemelos, que estaban fuera de casa. Le pidió que dejara de molestar, de ese modo, los gemelos lo dejarían en paz.
- Buenas noches, pediré a papá que conceda una semana más a los gemelos.
- No se vaya, señorita Virginia, por favor. Estoy tan cansado. Quisiera dormir y no puedo.
- ¿No hay algún sitio donde pueda dormir?
- En el jardín de la muerte. Si me ayuda a llegar allá. Necesito que llore por mis pecados y que rece por mi alma. Como ha sido siempre un alma buena, la muerte me recibirá entonces.
Virginia debería sortear toda clase de figuras temibles que se interpondrían entre el fantasma y ella para evitar que lo salvara. Virginia aceptó ayudarlo y el fantasma la condujo a través del muro hacia sus aposentos.
VI.
Diez minutos luego que Virginia se marchara, sonó la campana para el té. La familia no se inquietó en principio, pero a las seis, ya su madre estaba intranquila. Comenzaron buscándola por la casa, luego por los jardines. Luego comenzaron las hipótesis sobre su paradero. Sospecharon de los gitanos que habían dejado acampar en el parque. Habían desaparecido de prisa.
El ministro envió entonces a Washington junto a dos hombres, para interceptar a los gitanos, mientras él se dirigía a su casa para telegrafiar a los inspectores de policía del condado.
Luego salió en su caballo para Ascot, con ayuda del duque de Cheshire, que se le unió durante el trayecto. Llegaron a la estación del tren y consiguieron la ayuda del jefe de la estación.
Retornaron a la casa sin suerte. Allí los esperaba el primogénito que ya había inspeccionado el estanque de las carpas, pero sin suerte. La desesperanza se apoderaba de la familia, que resignada decidió irse a dormir, para continuar al día siguiente. Cuando sonaban las doce en el reloj.
Fue entonces que surgió detrás de un tapiz Virginia con un cofrecito en las manos. La familia se abalanzó sobre ella para abrazarla. El duque la besaba apasionadamente. Finalmente Virginia contó que el fantasma había muerto y que deberían ir a verlo.
Virginia condujo a la familia hasta la habitación secreta del fantasma, donde encontraron su esqueleto encadenado a la pared, tendido sobre el piso, en gesto de haber luchado por alcanzar el plato y el jarro que estaban depositados sobre el suelo muy cerca de él.
Evidentemente, el hombre había muerto intentando alcanzar la comida y la bebida. Al revelarse el secreto, pudieron apreciar que el almendro mustio del patio, había florecido.
- Dios lo ha perdonado.- dijo Virginia.
VII.
Simon de Canterville fue sepultado cuatro días después de los sucesos, durante la noche. El cortejo fue acompañado por lord Canterville, quien llegara especialmente para acompañar a su antepasado.
A la mañana siguiente, el señor Otis contó sobre las joyas al noble y sugirió devolverlas. Lord Canterville se negó rotundamente argumentando que fueron obsequiadas por su antepasado y que respetaría su voluntad, además que Otis había comprado la residencia con el fantasma incluido. Por tanto, Virginia conservó las joyas.
Poco después se casó con el duque de Cheshire y pudo lucir las joyas frente a la reina, por lo que fue elogiada. Le esperaba una vida feliz, gracias a que Simon le enseñara los secretos de la muerte y el valor del amor.

En lo particular, jóvenes mm, cada libro nos deja, o recuerdos de aquellos días o te enamoras de un personaje.

En este caso yo no me enamore de nadie, solo me deja bonitos recuerdos que hacen que hasta hablar de fantasmas se vuelva mm agradable

martes, 12 de noviembre de 2013

"EL PEREGRINO "

PAULO COELHO


 
 
 
 
 
Buenas noches Queridos lectores como cada Martes vengo aquí a dejarles una lectura mas, esta vez no es de un relato de amor, es algo diferente espero les guste por lo personal a mi me parece una lectura muy interesante ...
 
Este libro es la historia que Paulo relata en primera persona. La historia inicia con él mismo, en una ceremonia de iniciación como maestre y caballero de una orden mágica conocida como RAM (Rigor, Amor, Misericordia).

A punto de ser nombrado, comete un error y es entonces cuando todo el esfuerzo de años como aprendiz de esta orden se ven desperdiciados, y es condenado por sus maestros a encontrar su espada (elemento de su graduación) en un antiguo camino religioso llamado "El Extraño Camino de Compostela" situado en la parte norte de España. Este era el camino desde los pirineos franceses hasta Santiago de Compostela donde se encontraban las reliquias del Apóstol Santiago.

Entonces, movido por la necesidad de graduarse como maestre, deja Brasil y se asienta en el pueblo francés llamado S. Jean Pied-de-Port, para el inicio de la ruta, donde lo espera un guía italiano llamado Petrus, quien, por ordenes de RAM servirá a Paulo como guía espiritual por la Ruta Jacobea.

Es entonces cuando inicia realmente la historia, ya que caminando la ruta y con Petrus de compañero, Paulo comienza a aprender algunos ejercicios que a medida que va avanzando hacia Compostela, le son útiles para seguir su camino.

Dentro de la historia se describen cosas extraordinarias, místicas y sobrenaturales que le ayudan a reencontrarse consigo mismo, con sus deseos e incluso con sus demonios internos.
 
 
 
 
 
-Jees Morrison
 
 
 

lunes, 11 de noviembre de 2013

Las ventajas de ser invisible-


Vivir al margen ofrece una perspectiva única. Pero siempre llega el momento de entrar a escena y ver el mundo desde adentro.
Un chico ingenuo, mordaz y solitario acaba de empezar la preparatoria. Vive con sus padres, su hermana popular y su hermano que está a punto de entrar a la universidad, Charlie es un chico realmente especial: lee muchísimo, no sale con amigos ni con chicas y reflexiona sobre el mundo desde un punto de vista muy particular. Su ingenuidad, su incapacidad para relacionarse normalmente y su extrema sinceridad le crean más de un problema, especialmente ahora que su único amigo ha muerto. La cosa no pinta demasiado bien el primer día de clases cuando sólo consigue hacer un amigo: un alternativo profesor de Lengua interesado en despertar el genio creativo de Charlie.


Cuando conoce a la bella Sam y el excéntrico Patrick los chicos más populares y vitales del colegio llenos de exprimir la vida al máximo, empieza a comprender lo que es crecer y hacerse adulto. Provocará un giro radical en su vida que lo sumergirá de pleno en la adolescencia, junto a ellos recorrerá caminos nuevos e inesperados: descubrirá música nueva, empezará a beber, a fumar, a salir a fiestas… e incluso de enamorará por primera vez.

                                                                                   ZCR
Ingresa al link si quieres ver la película

Sign In | AddThis

jueves, 7 de noviembre de 2013

EMOCIONES TOXICAS

Emociones tóxicas compone un manual de referencia ameno y sencillo con el que Bernardo Stamateas nos pondrá en contacto con las emociones cotidianas, para entender cuándo es el momento de liberarnos de las que nos estén haciendo daño, porque como en casi todo, los excesos no son sanos.
El mismo autor de Gente Tóxica, best seller sobre la misma temática. Otros títulos: Quiero un Cambio, Pasiones Tóxicas, Quererme más.Emociones tóxicas compone un manual de referencia ameno y sencillo con el que Bernardo Stamateas nos pondrá en contacto con las emociones cotidianas, para entender cuándo es el momento de liberarnos de las que nos estén haciendo daño, porque como en casi todo, los excesos no son sanos.
El mismo autor de Gente Tóxica, best seller sobre la misma temática. Otros títulos: Quiero un Cambio, Pasiones Tóxicas, Quererme más.
Opiniones de lectores
Ya son dos los éxitos escritos y publicados de este autor argentino en nuestro pais. El primero de ellos, Gente Tóxica, apelaba a los roles y características de ciertas personalidades de las que nos convendría alejarnos-o no acercarnos demasiado-, si ello queda dentro de nuestras posibilidades.
Lo mismo ocurre con las emociones, aunque en este caso no es tan sencillo mantener una distancia, menos aún cuando el interesado es quien las lleva a cuestas. El autoengaño, el miedo a sentir o a reconocernos en el espejo de las emociones nunca ha sido sencillo. Y percibir el patente efecto de su dominio sobre nuestro comportamiento habitual significa que algo hemos de cambiar, que, probablemente, y ahí radica el problema, empezamos a hacernos daño sin ser conscientes de ello, en muchas ocasiones.
La ansiedad, la angustia, la vergüenza, la depresión, el apego, el enojo, la envidia, la insatisfacción crónica, la culpa, el rechazo, los celos, el duelo, entre otros, pueden y deben ser controlados por uno mismo y será de gran auto-ayuda para el interesado que las sepa localizar y eludan la sutil línea que las separa de sus homólogas tóxicas.
Bernardo Stamateas, que además de escribir está acostumbrado a impartir conferencias, con muy buena crítica por parte de los asistentes, divide esta obra en trece capítulos protagonizados cada uno de ellos por una emoción. En cada capítulo nos ayuda a reconocer los síntomas clave, reconocer su grado de peligrosidad, así como dotarnos de estrategias para sanar ese estado y disfrutar de una vida a resguardo de lesiones emocionales.
La lectura es sumamente ágil, e invita a una lectura salteada, sin necesidad de seguir un orden definido. El toque de atención recurrente viene dado por las frases y citas de autores y personajes conocidos que Stamateas intercala aquí y allá en cada uno de los apartados.
Es uno de esos libros que no te cambiará la vida, pero sí puede hacerte cuestionar el momento actual, que no es poco.




DAVID ORTIZ :)